Las increíbles aplicaciones del neuromarketing a la estrategia de marketing digital

 en la sección Marketing Digital

No cabe duda de que el marketing digital es un campo en continuo crecimiento. Este se abre constantemente a nuevas vías y tendencias para lograr los objetivos de venta de cualquier empresa o marca. Una de estas tendencias es el neuromarketing. Se trata de una disciplina que está consiguiendo una gran relevancia entre los profesionales del sector a la hora de desarrollar estrategias de inbound marketing.

 

¿Qué es el neuromarketing?

El neuromarketing es un campo que surge de la unión entre varias áreas de la psicología como la neuropsicología o las neurociencias cognitivas y el marketing. Hasta aquí muy intuitivo, ¿verdad? Pero, ¿qué es lo que verdaderamente esconde el neuromarketing y qué puede ofrecernos?

Todavía hoy predomina la idea de que los procesos de compra comienzan con la valoración del usuario de realizarla y terminan cuando la efectúa. Sin embargo, es más realista considerar que dichos procesos empiezan antes de que el producto es mostrado ante el usuario y que terminan una vez este ha hecho uso del mismo y lo ha valorado. Toda empresa debe tener como objetivo la fidelización del cliente. Ofreciéndoles experiencias únicas que les generen placer o un buen recuerdo que deseen repetir.

Una vez tenemos esto claro, es cuando entra en juego el neuromarketing. ¿Y si pudiésemos “entrar” en la mente de los usuarios y supiésemos con un margen de error muy corto qué productos comprarían y cuáles no en cada momento? Es un reto difícil pero no descabellado. Si nos ayudamos de las herramientas que nos otorga la psicología para conocer el subconsciente humano podemos acercarnos. De este modo, podemos adelantarnos a las decisiones de los usuarios ofreciéndoles una experiencia que sabemos que les gustará.

Los ejemplos de neuromarketing en el marketing tradicional son numerosos. Desde la mayor iluminación de productos concretos en la tienda a la posición de los mismos. Pasando por el buen olor en una panadería o perfumería. O el tipo de música que escuchamos en el establecimiento. Todo ello son estímulos creados a propósito para activar el cerebro de los usuarios e incentivar la compra de los productos deseados.

 

Neuromarketing digital

El marketing digital también nos permite llevar a cabo acciones pensadas desde el neuromarketing. Sabemos que los usuarios fundamentan en gran medida sus compras en la percepción sensorial que obtienen del producto o de su entorno. Entonces, el neuromarketing es perfectamente aplicable a nuestra estrategia digital. En ese sentido, podemos jugar con la disposición y el contenido de nuestra tienda online. O con la historia que contamos a los clientes a través de nuestras redes sociales, pero las posibilidades son infinitas.

Por ejemplo, sabemos que a los clientes les gusta el orden y la sencillez. Nuestro diseño web puede hacer que los usuarios deseen permanecer más tiempo en él y disminuya el porcentaje de rebote. Utilizar imágenes grandes que satisfagan visualmente al usuario también es una potente herramienta sensorial. Así como utilizar tres colores como máximo. Nos da sensación de estabilidad.

También debemos procurar evitar la publicidad intrusiva o situar aquello que consideremos más importante en la esquina superior izquierda de la pantalla, pues es a donde inconscientemente miramos primero. Incluir testimonios o reseñas positivas de clientes es otro aspecto que aporta seguridad al usuario, así como agregar estadísticas a nuestra web (el clásico 9 de cada 10…).

Si incluimos algo de emoción a la historia de marca que queremos contar o apelamos a la audiencia de forma personal hará que el mensaje sea memorable para los usuarios. Una buena historia marca la diferencia. Pero estos son tan solo algunas ideas de las múltiples aplicaciones que podemos llegar a poner en marcha. ¡El neuromarketing digital es presente y futuro!

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